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La parte de los ángeles

La parte de los angeles

La parte de los ángeles

Ir a ver una película de Ken Loach es adentrarse en territorio de sobra conocido, por aquellos que nos gusta el cine que trata el realismo social en general y el de este director en particular. Así, “La parte de los ángeles” (“The Angels´ share”, 2012) nos vuelve a mostrar a personajes de la clase social británica más baja, los cuales son maltratados por una sociedad que ni les quiere, ni les comprende.
La parte de los angelesEl argumento nos cuenta la siguiente historia: Robbie (Paul Brannigan) es un veinteañero el cual ha sido condenado a realizar trabajos sociales por sus continuas peleas y destrozos, tanto a las personas como al mobiliario urbano. Además, no tiene trabajo y su novia Leonie (Siobhan Reilly) está a punto de dar a luz al hijo de ambos. Por si todo ésto fuera poco, la víctima de su última pelea le anda buscando para tomarse la revancha. En ese momento aparece en escena Harry (John Henshaw), el supervisor de los trabajos sociales, que en su tiempo libre se dedica a la cata de whisky y que acogerá a Robbie y a algunos de sus compañeros de condena, intentando que se conviertan en expertos catadores de whisky.

La parte de los angelesLos actores jóvenes que aparecen en la película son en su mayoría debutantes y su actuación en general es bastante simplona, siendo éste uno de los aspectos más flojos de la película. Sin embargo hay que decir en su favor que todos ellos afrontan sus papeles con mucha frescura y desparpajo. John Henshaw, eterno secundario del cine británico, realiza una actuación muy contenida en su papel de ángel custodio de estos jóvenes descarriados, que en realidad tienen menos malicia que un cervatillo.

El director, como dijimos al principio, es Ken Loach. El veterano director sigue fiel a su estilo conciso, sin ningún tipo de recargo formal, pero homogéneo de principio a fin. Así, nos presenta una historia dura, como casi todas las suyas, sin embargo en esta ocasión se va aligerando el peso del drama sobre los protagonistas y así la comedia (e incluso la aventura) va tomando el protagonismo de la cinta. A ello ayuda sin duda el tratamiento que Loach le da a los personajes, creando situaciones simpáticas que hacen crecer progresivamente la empatía con el espectador.

El guionista responsable de la historia es Paul Laverty, nacido en la India, lleva 15 años trabajando con Ken Loach. Así, son suyos muchos de los guiones correspondientes a las mejores películas del director. La historia creada por Laverty nos cuenta las dificultades que sufren la mayoría de los jóvenes de hoy en día para poder acceder a lo más básico, un trabajo, un piso decente, en fin, poder tener su vida propia.

La parte de los angeles

Ken Loach conoció a Laverty durante el rodaje de “Tierra y libertad” (“Land and freedom”, 1995), película del director que recrea la Guerra Civil Española y en la que Paul Laverty hacía su única aparición como actor en una pantalla de cine, haciendo el papel de joven miliciano. A partir de ahí su relación profesional no ha parado de crear muy buenas películas que han sido premiadas en la mayoría de festivales europeos.

Otras películas creadas por esta pareja escritor-director son las siguientes: “La canción de Carla” (“Carla´s song”, 1996), “Mi nombre es Joe” (“My name is Joe”, 1998), “Pan y rosas”, (“Bread and roses”, 2000), “Sweet sixteen” (“Sweet sixteen”, 2002), “Sólo un beso” (“Ae fond kiss”, 2004), “El viento que agita la cebada” (“The wind that shakes the barley”, 2006), “Buscando a Eric” (“Looking for Eric”, 2009).

La parte de los angeles El título de la película (La parte de los ángeles) hace referencia al porcentaje del whisky que, al envejecer dentro de la barrica de madera, se evapora de la misma cada año (un 2% aproximadamente). Este es un dicho muy popular en Escocia al referirse a esa parte que desaparece cada año de las barricas que contienen el whisky y que el director toma para sí de una forma muy pícara. Me explico, en la película se hace referencia a este dicho popular y como al envejecer el whisky e ir desapareciendo ese 2% anual el whisky se va haciendo más sabroso e intenso. Sin embargo, si nos fijamos en como tratan el director y el guionista a los personajes principales, nos daremos cuenta que el título hace referencia a ellos y como van a reclamar su parte de una barrica muy muy especial, aunque quizás ellos no se conformen únicamente con el 2% de la misma….

 

Sólo me queda decir que se trata de una película que nos presenta una situación dramática, pero que poco a poco se va tornando en una comedia no demasiado lograda, pero que nos arranca unas cuantas sonrisas. Sin embargo ésto hace que se quede a mitad de camino de ninguna parte, sin llegar a cuajar del todo ni la parte dramática, ni la cómica. No pasará a la historia del cine, pero se deja ver de forma agradable y, al igual que los buenos whiskys, nos deja un buen sabor de boca en el paladar. Eso debieron sentir el jurado del Festival de Cannes al otorgarle el premio del jurado, al igual que el público del pasado festival de San Sebastián que le concedió el premio del público a la mejor película europea.

Gabriel Menéndez Piñera

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